Tour de Mont Blanc: día por día

El de Ginebra es uno de los aeropuertos que está más cerca del comienzo de la caminata. Desde allí hay varios servicios de transporte para llegar a Chamonix, así que no es necesario irse a la ciudad. Durante el corto vuelo desde Amsterdam me dediqué a mirar series que había bajado previamente de Netflix (muy importante ser previsor con esto). Llegué a Ginebra alrededor de las 9 de la mañana. Saqué francos suizos del cajero para poder pagar en los refugios y esperé unas dos horas a que llegara el micro de Ouibus que me llevaría a Chamonix.

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Tour de Mont Blanc: los preparativos

Más que la idea de salir de la zona de confort, me gusta la idea de expandirla. Ver dónde estamos, qué sabemos hacer, qué queremos hacer y ver si podemos animarnos a dar un paso más.

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Previa al Lanín

[Spoiler: todo lo que digo es acorde a mi experiencia personal. No soy una profesional de la montaña ni nada por el estilo. Sólo soy una chica a la que le gusta caminar y trata de hacerlo de la manera más segura que puede. Este posteo apunta a ayudar a gente que tenga ganas de hacer el ascenso – contratando guías que se encarguen de la logística – pero no está segura]

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Volcán Lanín

Después de casi dos años de no ir a Argentina de visita, el casamiento de mi hermano y el de una gran amiga del secundario fueron la excusa perfecta para volver. Y entre esos dos grandes eventos, decidí subir el Lanín. Mi amigo Juan, a quien le gustan las montañas desde siempre, se sumó al plan junto a su amigo de la infancia Matías. A ellos dos les debo todas las fotos que subo a este post: yo ni loca me sacaba los guantes!

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Sierra Nevada: en la cima de la península Ibérica

El 31 de diciembre de 2016 llegué a la cima del monte Toubkal, la montaña más alta del norte de África. Si bien subí y bajé sana y salva, toda la experiencia fue una completa inconsciencia: no tenía la ropa adecuada, mis botas de trekking eran de suela blanda, no había usado crampones nunca en mi vida, no tenía un casco ni piolet. Sólo mi campera era impermeable. Mis guantes de lana me habían salido 1 euro en Primark. No había chequeado las condiciones meteorológicas ni el estado de la nieve. No tenía guía y me confié en las huellas que dejaban los demás. Nunca se me cruzó pensar que podría haber riesgo de avalanchas. No tenía suficiente comida para atacar la cima. Tuve incluso la soberbia de llegar a pensar que los demás que subían la montaña llevaban bastones y piolet innecesariamente.

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